lunes, 12 de enero de 2015

Nuestro finde de piyamadas, mates, fiebres, amigos y policías en acción! (según mi celu)

Primero lo primero: un retrato de mis hijos, una vez por semana, todas las semanas:



Viernes a la mañana: paró de llover y aprovechamos para salir a la calle! Amadeo encontró un techo que goteaba y se quedó paradito disfrutando de las gottitas en su cabeza!
A la tarde mi hermana vino a buscar a los ninjas para su primer piyamada juntos con su tía! Yo... lo necesitaba! jaja
Y ellos la esperaban más que yo! Enseguida prepararon sus mochilas para una noche de diversión que, en realidad, duró poco: para las 22.30 ya estaban los dos planchados! Creo que la tía se quedó con ganas de jugar un rato más, jaja!

Cuando los ninjas no están (cosa que no pasa casi nunca), aprovechamos para tener una cena con amigos: a veces, que en la mesa solo hayan vasos de vidrio y no de "Toy Story", me hace sentir como si estuviera en el restaurante más caro y fino de la ciudad, jaja! De entrada, una degustación de queso Camembert y pistachos!

Como dijo Nati el día después, buena charla con amigos, buena música, buena comida (gracias!!!), riquísimo postre (gracias Nati!) y un poco de picante de nuestros vecinos que terminaron con un patrullero en la puerta al estilo "Policías en acción", hicieron la fórmula para una velada buenísima!
Como Natalia y Martín son viajeros con cientos de miles de millas, quería agasajarlos con un plato exótico. Así que esta semana probé una receta nueva de pollo tailandés con leche de coco y gengibre. Y, modestia aparte, esta vez me salió aun mejor! No dejamos nada!
No son una pareja adorable? Si, lo son!
Hace poquitísimo los chicos volvieron de viaje a New York, y por esas cosas de la suerte y del destino, Nati conoció a su ídola, la diseñadora Ágatha Ruíz de la Prada! Hasta se tomaron un té juntas como grandes amigas! En esta foto le pedí que me reprodujera la emoción de ese momento en su cara, jaja!
A Nati la conocí hace unos años por amigos en común, y pegamos onda enseguida. Nos fuimos conociendo más por Facebook, whatsapp y teléfono, y visitas en carne y hueso cada tanto, así que fuimos construyendo nuestra amistad con todos los medios que nos da la vida moderna, jaja! Estoy súper agradecida de habernos cruzado, porque Natalia es un sol de persona y me recuerda que a los círculos de personas que nos rodean, nunca hay que cerrarlos!
El sábado a la mañana fuimos a buscar a nuestros ninjas durmientes, que, como era de esperarse, durmieron fantásticamente con sus tíos!
Con su padri, Gaspar hasta tomó mate... tomá mate!
A veces me enamoro de algo tan simple pero tan lindo como la bolsita del helado que trajeron los chicos la noche anterior... Don Nicolo no es muy tierno? Y gracias a mi hermana que tiene TOOOODOS los esmaltes imaginables, experimenté con mis uñas un look que había visto en Internet.
El sábado a la tarde Amadeo ya no se estaba sintiendo bien, y es increíble cómo ya está atento y conoce su cuerpito, porque un buen rato antes de levantar temperatura me dijo "mamá, me parece que tengo fiebre". Como lo ví mejor, fuimos al cumple de una compañerita del jardín que se mudó y ya no va a seguir con el grupo, pero no pudimos quedarnos hasta el final... me pregunto si esta primera despedida lo habrá afectado hasta físicamente...
Así fue nuestra "Fiebre de sábado por la noche", cuack! Qué manera de correr entre bañaderas y paños fríos para bajar la fiebre!
En la mañana del domingo, mi atención estuvo puesta en Amadeo, por eso le presté a Gaspar mi celu para que se entretenga, y hoy encontré varias fotos sacadas por él, incluída esta"selfie" de sus piernitas rechonchas!
Pero cuando la fiebre bajaba, volvía a jugar con mi chiquitito!

Y así pasamos nuestro domingo, con una fiebre que oscilaba, dándonos respiro y haciéndonos correr!

Gracias a la naturaleza por hacer que se enfermen en turnos... ver que al menos uno sonríe da energía para acompañar al otro
Pobre mi ninja mayor, cada vez que lo miraba (o sea, todo el tiempo), pensaba que crecer no es nada fácil y hay dolores del cuerpo y del alma que son inevitables, van a ser inevitables... pero es un alivio saber que en esta pequeña familia, aun en los momentos difíciles, nunca vamos a estar solos y vamos a seguir creciendo juntos.
Por suerte Amadeo amaneció mucho mejor y la fiebre (toco madera) se fué! Tal vez sólo necesitaba un buuuen descanso, jaja!
Que tengan un gran comienzo de semana!


Foto Gaby Morales

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