jueves, 19 de enero de 2012

Libros


Muchos de los mejores momentos de mi adolescencia, fueron detrás de un libro (si, fui una adolescente rebelde e incomprendida y sin internet en aquél entonces...); Hice talleres literarios, leí mucho y escribí... y fui plenamente felíz, descubriendo que, justamente, cada palabra me transportaba a un lugar descubrimiento y crecimiento constante.
Desde el nacimiento de Amadeo, no tengo tiempo extra para casi nada, y me dí cuenta de que hace muchísimo que no toco un libro, y me dí cuenta también de que es una gran excusa para no hacerlo. No tengo la capacidad de concetración para leer una gran novela (estoy tan cansada tooodo el tiempo!), pero retomé los cuentos cortos. No hay excusas; en el colectivo o antes de cerrar los ojos a la noche ( y volver a abrirlos tantas veces durante la madrugada), puedo leer un par de cuentos y reencontrarme en ese lugar fascinate por un rato. Definitivamente, uno de mis propósitos para este año es retomar mis buenos hábitos de lectura.
Me crucé con este stop motion de una pareja que ama la lectura y pasaron noches enteras en una librería amiga armando este video: el resultado es encantador...



También me encontré con esta brillante campaña de la Biblioteca pública de Milwaukee para incentivar a los jóvenes a leer más:





En estos días estuve leyendo cuentos de Borges (obvio), Guy de Maupassant, Macedonio Fernández, Marcos Denevi y Leopoldo Lugones... qué cuentos, autores o antologías de cuentos me recomiendan?

Vía My Modern Met

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