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viernes, 11 de noviembre de 2016

Nuestra vida ultimamente (según mi celu)

A un mes de mi último post, qué bueno es estar de vuelta! No sienten que esta última etapa del año está más difícil de llevar adelante que nunca o sólo me pasa a mí? Pero calavera no chilla, porque la verdad es que aunque nuestra familia, el trabajo, mi postítulo (les había contado que hace unos meses volví a al ruedo académicamente?) y la vida en general demanden más energía de la que recargo, fieles a nuestro estilo, siempre la pasamos genial, y eso no está nada mal, no?
Así que empecemos por el principio: Primero lo primero, un retrato de mis hijos una vez por... bueno, en esta ocasión, por mes!


Hace unas semanas atrás, tuvimos la suerte de poder despedir al frío en un día familiar al aire libre en Chascomús; fueron de esos días en que me vienen mil recuerdos de cuando era chiquita y toda la familia se reunía a pasar el día en la naturaleza, con un rico asado y aventuras de fondo, y es que fue así! Esta vez, a las aventuras con mis primos y primas, se sumó un bote semirígido para navegar por la laguna a toda velocidad (aunque siempre con precaución), ya les voy a contar y a mostrar más fotos!

Una tarde de merienda cualquiera también se transformó en un paseo por nuestras series y pelis favoritas! En "Punto Límite", un bar-restaurant temático ubicado en el centro de Lanús, vas a encontrar sí o sí a algún personaje, tal vez también de tu infancia, con el que te quieras sacar una foto!

O tal vez simplemente quieras merendar una super salchicha con papas fritas como Amadeo! En esta foto se ve su alegría infinita cuando le llegó su plato y parcialmente se ve el gesto de Mariano, como diciendo "somos los peores padres del mundo..." jeje!

La verdad detrás de esta foto es que por estos días, Gaspar está obsesionado con los cascos, y no con los cascos infantiles como los que usan cuando andan en monopatín; no, no, él quiere usar cascos de verdad! Así que cuando vio que la gente se sacaba esta misma foto con ese casco, dijo "esta es mi oportunidad!" Eso sí, lo tuvo puesto durante gran parte de la merienda, hasta que uno de los meseros nos empezó a lanzar misiles con los ojos y tuvimos que devolverlo, jaja!

Hay objetos de pelis de culto por todas partes, no sabés en qué dirección mirar!

Hace un par de meses, una sábado a la mañana, decidí darle a Gaspi el empujón que necesitaba (bah, que necesitábamos todos) y le dije que el chupete se había ido a su casa, con su familia de chupetes porque él ya era grande y era hora de decirle gracias y chau. Puede sonar rebuscado pero fué lo que me salió en el momento y... funcionó a la perfección! Desde ese momento, el chupete quedó en el recuerdo! Parecía que iba a ser algo imposible de superar para este niño adicto a su fijación oral pero lo logró como un campeón... a veces los obstáculos están más en nuestras cabezas que en la realidad... y celebrando la partida definitiva del chupete, sacamos esta foto... y pensar que a mí me hicieron creer que habían llevado mi chupete al "Chupetómetro", jaja!

Otro momento importante en estas últimas semanas fué la marcha de "Ni una menos", y para mí fue muy significativa, porque si bien ya había participado en las marchas anteriores, esta vez me encontró plantada en un lugar donde sé muy bien lo que defiendo y lo que reclamo: hoy sé que ser feminista no es un adjetivo que divide a las mujeres, sino todo lo contrario: nos une en una voz más poderosa para ser más fuertes juntas. Así que me encontré caminando bajo la lluvia, sintiéndome hermana en el reclamo de justicia, libertad e igualdad junto a otras mujeres que tambien se estaban empapando pero que sentían adentro suyo que algo tiene que cambiar y que tenían que estar ahí. Algo está empezando a gestarse y me llena de orgullo vivir en este momento donde nada ni nadie puede silenciarnos. Vamos por más, porque es lo justo. Y vamos caminando juntas!

En el medio de la vorágine y del cansancio de llegar a fin de año, Mariano y yo nos hicimos momentos especiales para nosotros: nuestros ninjas están más grandes y les encanta pasar cada tanto una noche con sus abuelas, y tenemos la fortuna de contar con ellas para nuestras escapadas... así que nos regalamos una noche de teatro y una cena íntima para dos: a veces sólo necesitas volver a comer un plato donde la comida todavía esté caliente, jaja! Aunque nos cueste dejar a nuestros gorditos esporádicamente, sabemos lo bueno que es para nuestra pareja tener espacios para nosotros, y además nos disfrutamos mucho: de verdad que Mariano es el mejor compañero para una velada interesante y divertida, y nuestras charlas siempre son las mejores. Estamos en un momento maravilloso de nuestra pareja, porque vamos juntos hacia adelante, apoyándonos todo el tiempo: sabemos que estos son los años más difíciles en la construcción de una familia y que aunque estemos más cansados y dormidos que despiertos, estamos haciendo un gran trabajo juntos. No podría hacerlo sola. Te amo, compañero.



Hace un par de findes atrás, se llevó a cabo la última edición de"La noche de los museos" y decidimos sacarle el jugo: ese sábado dormimos una siesta larguísima todos juntos (Oh, la gloria!!!) e hicimos algo que casi nunca hacemos: salir a pasear de noche! Para estos niños que amanecen a las 6.30 de la mañana todos los días, el sueño profundo llega a eso de las 9 pm, pero sólo por la ocasión, nos extendimos mucho más y la verdad es que la noche hermosa y el movimiento de gente que iba y venía hablando de arte, muestras e instalaciones, hizo la velada extra especial! Empezamos nuestra recorrida en el Centro Cultural Paco Urondo, en una muestra de experiencias sensoriales para chicos. Gracias a nuestro viejo amigo Julián Petrucci y a su genial compañera Carla por la recomendación!

Después fuimos a Centro Cultural Kirchner, donde nos encontramos con una instalación de uno de mis artistas contemporáneos favoritos: Leandro Erlich. Sus ilusiones ópticas dentro de espacios cotidianos pero que a su vez desafían sus límites siempre me parecen muy interesantes y lúdicas, y por ende, muy divertidas! Acá pueden ver qué bien la pasamos en la instalación que montó hace años atrás en la Usina del arte: los invito a que investiguen más sobre su obra y que la visiten cada vez que puedan, es un artista argentino aclamado por la crítica internacional y sus obras recorren el mundo entero. También había escrito antes sobre él en este post.

Me encanta esta foto. Me encantan mis muchachos y me encantan sus sonrisas!


Me encanta esta foto porque también miren la sonrisa del señor que estaba detrás nuestro: volvió a ser chico como Amadeo!

Ascensores y Gaspares infinitos!



Me gusta el concepto de arte de Gaspi: es para pasarlo bien.

También aprovechamos para dar una vuelta en subte: Amadeo, niño acostumbrado a ir y venir en camioneta, flashea con el subte: "es un cilindro metálico que te teletransporta bajo la tierra", me dijo. Evidentemente, lo de nerd se hereda en esta familia y eso me agrada!


En un momento, se confundió con una vuelta en zamba porque gritaba "miren, ando en subte sin manos!" jajaja




Los veo crecer tan rápido ante mis ojos y también me encanta verlos tan compinches...

La semana pasada tuvimos la primera de una serie de celebraciones del jardín, ya que Amadeo se egresa y el año que viene empieza la primaria... esperen, yo acabo de escribir lo que acabo de escribir? Todavía no caigo... imaginen la mezcla de emociones que me invadieron cuando ya al comienzo de la "entrega de corbatines" la propia seño de Amadeo se emocionó y le costó seguir con su discurso... te queremos, seño Jesi! Gracias de todo corazón por los logros de Amadeo en esta última etapa de su paso por el jardín! Ay, ya estoy llorando otra vez!

Si bien en este momento no se decía nada y sólo se abrochaba el corbatín, en mi mente, yo le dije: ¨Yo te declaro caballero ninja de la justicia, de las artes, del conocimiento y de la nobleza de corazón". Sos más de lo que pude haber soñado, Amadeo. Y sos el mejor maestro que tuve en mi vida. Ay, estoy llorando otra vez...

Mis chatitas y las plataformas de la seño no nos impidieron fundirnos en un abrazo. Fué un gran año!
La cara de Amadeo en los brazos de mi mamá: amor total. No se puede pedir más que esto, no?




Desde que llegaste, no sos más que luz en nuestras vidas, Amadeshi.

Y no tengo palabras más que de agradecimiento para esta institución que abriga y educa a nuestros ninjas desde los dos años. Este jardín superó todas mis expectativas. De nuevo, gracias!

El finde pasado Mariano, que nunca se enferma, tuvo una gripe fuertísima con 39 grados de fiebre por dos días! Creo que fué la manera en que su cuerpo lo obligó a parar un poco, y como la médica que lo vió en casa dijo que el único remedio era el reposo, yo aproveché el calorcito para llenar nuestra mini pile y tener a nuestros ninjas súper entretenidos para que Mariano pudiera descansar. Miren esa cara y la pose de Amadeo: eso es vida!

Hay un pitulín que anda libre y vuela por el aire, pero realmente no quise censurar esta foto: me parece hermosa así como es.

Les contaba al principio del post que volví a estudiar: Estoy cursando el postítulo en políticas socieducativas, porque necesito saber más para poder hacer más por mis alumnos y alumnas que tanto amo. Esta semana fuimos a visitar el teatro Colón, y entre tanto lujo y sus techos dorados, sus sonrisas eran lo que más brillaba en el lugar. Me empujan a ser mejor docente porque quiero más para ustedes, y aunque cada vez duerma menos, allá voy!

Fotos Gaby Morales
Que tengan un finde adorable!!!





viernes, 5 de agosto de 2016

Cómo convertimos un robo en una escapada romántica (según mi celu)

Primero lo primero: un retrato de mis hijos una vez por semana, todas las semanas



Durante la ultima semana de estas vacaciones de invierno, Mariano y yo nos tomamos cuatro días para viajara a Córdoba solos: cuatro días sin nuestros ninjas alrededor parecían una utopía, pero gracias a nuestras familias, lo logramos! Hacía un par de semanas, nos habíamos enterado por medio de un vecino que habían roto una ventana y que habían entrado a robar en nuestra casa de "El Durazno", pero como no habíamos dejado cosas de mucho valor, no lo tomamos como algo tan grave y decidimos pasar unos días tranquilos, reparando el daño y avanzando un poquito más con la preparación de la casa para el verano. Lo que más me dolió perder no fue lo más costoso: la pava eléctrica, medio frasco de shampoo y mi fernet que estaba casi lleno!!!

Mariano reparó y aseguró más una de las ventanas que está más expuesta, pero aprovechamos también para barnizar y pintar algunos muebles.

Así estaba adentro de la casa! El clima de la montaña se hace sentir en invierno! Entre las cosas que nos faltan está la calefacción: realmente no vamos a poder ir en invierno con nuestros ninjas hasta que tengamos salamandras y podamos calefaccionarnos con madera del bosque...

Pero, cuando salís al sol, la cosa cambia: realmente empezás a sentir calor! Al mediodía parábamos a hacer un descanso y almorzar mirando a las sierras, proyectando nuestros próximos pasos con la casa... Serán los años que no vienen solos, pero encuentro estos momentos de trabajo codo a codo, increíblemente románticos: de a poco nuestros proyectos toman vida y vamos por más! Además, Mariano siempre es un gran compañero de charlas y siempre me hace reír como nadie; realmente disfrutamos de nuestro tiempo juntos. y aún sin ninjas a la vista, los dos aparecían todo el tiempo en nuestras conversaciones, con un "Te acordás cuando Amadeo dijo tal cosa..." o "Y cuando Gaspar hizo tal otra..." Si, es bueno extrañarnos de vez en cuando!

Como premio al trabajo tan duro, empanadas caseras de una posada cercana, al sol!

Me encanta esta foto. Con el paso del tiempo (debe ser cierto que me estoy poniendo grande porque es la segunda o tercera vez que lo digo en este post, jaja), valoro cada vez más cada momento que paso con Mariano, lo increíble que es como papá y la suerte que tengo de que sea mi compañero. De verdad, me siento muy agradecida porque creo que el destino puso en mi camino al capitán del equipo de los buenos... cómo lo iba a dejar pasar?


Abrimos todas las puertas y ventanas para que la casa se llenara de aire fresco. A cada momento, no pude evitar pensar en qué voy a hacer y poner en cada rincón, no puedo evitar imaginar los momentos compartidos con nuestros amigos y familia mientras sigamos avanzando para terminarla, que como verán, probablemente no suceda nunca... quién nos mandó a hacer una casa de verano tan grande? jeje Pero... ay, los desayunos mirando el sol salir por las sierras, las tardes en el río, las nochecitas mirando el atardecer mientras juntamos frambuesas como la familia Ingalls, los zorros que vienen a buscar comida y de a poco se van convirtiendo en nuestras mascotas salvajes... Ay, verano... podrías apurarte un poco más en llegar?

Como realmente hacía mucho frío y nuestra casa todavía no está preparada para estas temperaturas, nos hospedamos en una posada chiquita pero súper cómoda en Villa General Belgrano. De verdad, me hubiera traído a casa la ducha caliente con la potencia del rio que baja por la montaña...

Y estos almohadones divinos!

Desde el primer momento en que decidimos viajar solos, Mariano me dijo "quiero invitarte aunque sea una noche a cenar al restaurante italiano que tanto te gusta", y no se lo dije, pero me invitara o no, íbamos a ir igual, jaja! De todas maneras, me pareció muy tierno que pensara en llevarme como en una cita porque sabe lo mucho que me gusta ese lugar: lo descubrimos este verano y en casa siempre hablo de Cinqueterre, de sus comidas increíblemente sabrosas y su ambiente de casa de familia italiana antigua que te transporta en el tiempo. Realmente, no pienso posible estar en Córdoba y no pasar a viajar con el paladar y con los sentidos en este lugar. Totalmente mi favorito (y eso que le gana a las parrillas de cabrito cordobés, eh!). La noche terminó con alguna copa de vino blanco de más, pero qué, son policías? jeje




La mañana en que partimos, con 9 horas de viaje en ruta por delante, el desyuno ameritaba una rica casa de té de estilo Tirol!

Y esta porción de estrudel alucinante para compartir... un poco.

Entiendo perfectamente el sentimiento de esta foto: esta vez más que nunca, dejamos un pedacito de corazón en este lugar. 

Y así fue el reencuentro: lleno de besos, risas y felicitaciones por el excelente comportamiento de nuestros ninjas con sus abuelos, que nos deja la puerta abierta para proximas escapadas de a dos. 

Ese finde, lo pasamos así, todos pegoteados todo el día: porque nos extrañamos, porque nos queremos, porque somos felices juntos. Y aunque sea la última en enterarme, aprendí que todos necesitamos despegarnos un poco de vez en cuando, sólo para extrañarnos y que los abrazos y besos vuelvan a sentirse más fuerte.
Que tengan un finde adorable!

Fotos Gaby Morales